Hola a todos~ después de tanto tiempo, revisando la Lista de Fics, me di cuenta que no había subido el epílogo de este fic tan antiguo. En un inicio me gustó hacerlo, ahora solo lo veo como uno más de los que tengo, eso no le resta lo especial que fue para mí. Extraño esos tiempos donde escribir longfics no me era tan complicado como ahora. Disfruten :D
Los meses, semanas y días habían pasado tan rápido que ambos ni lo creían.
El tiempo había cambiado, la estación ya no era la misma, el clima y la forma de vida tampoco.
Había empezado la semana de vacaciones navideñas… al fin las tan ansiadas vacaciones, así sea por dos cortas semanas, era lo que tanto estaban esperando.
—Amor… —Susurró al oído de su amante al despertar—. Tomi, ¿iremos? —Éste aún somnoliento se movía en lo caliente de la cama aferrado a la cintura del menor, Bill le codeó hasta que abrió los ojos—. Iremos, ¿verdad?
—Humm… —él se resistía tanto a esa idea. Esperaba las vacaciones sí, las esperaba desde que entró a trabajar en esa veterinaria, desde que todo se había puesto tan trabajoso y dificultoso. Ganar algo de dinero nunca había sido tan complicado. Todo para que Bill se sintiera más cómodo. Su Bill, quien lo miraba impaciente, lo besó para despertarlo pero Tom se resistía, hasta que habló—. Sabes que podemos encontrar a papá y mamá allá.
Las cosas con la familia no habían mejorado en nada. A veces Simone llamaba a alguno de ellos, más para saber si regresarían a casa, o si se arrepintieron de lo que hicieron que porque realmente estuviese preocupada por su bienestar. Tom una vez se encontró con su padre en una pizzería, éste lo miró y agachó la cabeza, por vergüenza, por resignación, Tom no lo sabe, no supo qué interpretar de su reacción, así que sólo las palabras de desprecio e indignación retumbaban en su cabeza haciéndole desistir de comprar la pizza para Bill. Era como perder un padre, así lo sentía y prácticamente así era.
