martes, 30 de julio de 2013

Zorrito - Regalos de Van Träumer

Hola a todos *-* ¿no es algo lindo que de repente te sorprendan con regalos para un fic que uno escribe? Que se inspiren en eso. Muchas gracias a Van Träumer por los hermosos banners que hizo para mi fic Zorrito, son tan hermosos y con Bill también *-* este tipo de cosas me animan a seguir y muy pronto estaré subiendo el siguiente capítulo de este extraño fic.
 ¡Muchas gracias, eres un amor!

 

Y aquí el otro *-*

sábado, 27 de julio de 2013

Hasta el final de los tiempos - 13

Hallo a todos *-*~ lamento demorar tanto, pero hoy tuve un rayo de inspiración y pude escribir todo un capítulo en casi una hora. Espero les guste y me digan sus ideas *-* ¡Los quiero!
La casa estaba llena de polvo, las ventanas de la sala estaban rotas y las cortinas se movían por el viento. Solo se escuchaba el silbido del viento al entrar a la casa. 

Era de tarde y ambos vientres rugían de hambre, pero en ese instante todos sus sentidos se concentraron en lo que veían, atentos a cualquier movimiento, debían estar precavidos o podría costarles la vida. 

Bill apretó la mano de Tom indicándole avanzar hacia la puerta.

—Espera, ¿tienes las armas? —preguntó Tom buscando en su correa su arma.

—Sí. —Ambos las sacaron y apuntaron hacia la puerta mientras avanzaban evitando hacer ruido.

Jörg les había contado muchas cosas, a todo el grupo, una de ellas era que esos seres que ya no era humanos pasaban por varias fases de transformación, no podía describirlos muy bien pues los sueños que tenía eran confusos en su mayoría, pero días antes había sacado un cuaderno con dibujos y les había enseñado dos tipos de seres, uno de ellos tenía las uñas largas y el cabello, parecía un cadáver por su mal aspecto. Jörg les dijo que era un zombi carnívoro, buscaba comer carne, animales, personas, lo que sea e incluso su aspecto había cambiado porque los dientes caninos y parte de los otros dientes se habían desarrollado más alimentándose de las encillas y labios del cuerpo, así mismo las uñas y cabello. Debían tener cuidado con ese tipo de zombis porque eran como depredadores, siempre ocultos para cazar. Eso les había parecido como un cuento de terror esa vez, Pamela era una de las únicas que se oponía a esos aparentes cuentos de Jörg pues buscaba razonar, según ella un virus jamás podría crear o dar lugar a formarse una nueva raza de seres, pero Jörg no sabía cómo llamarlos entonces, lo que decía era lo que había visto en sueños y lo había plasmado en el cuaderno.

jueves, 25 de julio de 2013

Póster - 73

Hola a todos :3 lamento demorar tanto, este es el penúltimo capítulo, así que espero les guste. Los quierooo.
Prefirió correr aunque sus piernas no respondían como él quería. Si él pudiera recordar en su vida algún episodio así de doloroso solo se le venía a la mente aquella vez que no ganó el concurso de canto y sus padres le desanimaron en seguir. Solo en el mundo, la desesperación era similar.

Se tropezó con algo en el camino cayendo de rodillas. Se arrastró un tramo para luego sacar su celular, llamaría a Dave, quería que le recogieran. 

Cuando estuvo por ponerse en pie una mano le jaló del brazo, alzándolo. —No tenías que correr así —le dijo Tom agitado, Bill estaba temblando del frío y de la impresión, miró a Tom a los ojos. La calle estaba desierta, el frío era mucho pero toda su concentración se enfocó en esos ojos avellana, ese rostro que le trasmitía tranquilidad pese a todo, Tom aún no le decía nada más y Bill tenía la boca abierta, respirando agitado, el celular en la mano se le cayó al suelo y solo así reaccionó jalando su brazo para que Tom le soltase.

—Ten esto —le pasó su chaqueta, Bill no la tomó pero Tom se la puso sobre los hombros—. Lo siento —le abrazó con cierto temor, Bill pestañeó seguido siendo abrazado por Tom en plena calle.

—Tomi…

—Vamos a casa. —Bill se removió de la sorpresa y prefirió seguirle, la mano de Tom tomó su brazo y luego bajó lentamente hacia su mano, tomándola, Bill entrelazó sus dedos.

lunes, 22 de julio de 2013

Rebelde - 7

Hola a todos, espero les guste este capítulo *-* dedicado a un anónimo en mi Ask Los quiero muchoooo.
Tom tuvo que ponerse firme. Tuvo que tomar medidas drásticas. Con el poco dinero que tenía cambió las cerraduras de las puertas teniendo él solo las llaves. Llegando la noche, ponía llave con Bill en casa…

Habían pasado ya tres días, y él vio conveniente poder trabajar o tendrían que mendigar dentro de poco.

Bill empeoraba cada vez más. Había dejado de asistir a la escuela, estaba en casa y ya había tenido dos ataques fuertes de ira destruyendo su habitación con la puerta cerrada, Tom no podía hacer mucho… Solo se encargaba de que no escapara… Sabía que estaba así por la ausencia de droga y la falta de actividades, pero algo estaba claro en él: que dentro de casa estaría a salvo que afuera.

Tom regresaba a casa, había salido a hablar con su jefe, a pedirle regresar a la cafetería, aunque tenía un brazo enyesado, que al menos le permitiera trabajar algunas horas, necesitaba el dinero con urgencia. Su jefe le dijo que sí y le dio un dinero adelantado.

Regresó a casa a eso de las cuatro de la tarde, se daría una ducha y prepararía la cena. Al entrar, Bill aparentemente no estaba… Pero no habría podido escapar, ¿dónde estaba?

—¿Bill? —llamó subiendo las escaleras… Todo el día solo, Tom estaba preocupado por él.

Pero no estaba… Y su angustia aumentaba, ¿había escapado? ¡Se había atrevido!

Pronto escuchó los ligeros sollozos de su hermano en el baño, Tom se sintió morir. Lo había encerrado en casa y de seguro le dio otro de sus ataques de rabietas.

Pero lo que Tom no sabía era que se trataba de algo un poco más grave que una rabieta. No lo sabía hasta que entró al baño otra vez invadiendo su privacidad y se quedó petrificado en cuanto vio a su hermano semi desnudo ahí llorando en el lavabo, limpiando su brazo ensangrentado.

jueves, 18 de julio de 2013

Adultez - 7

hola a todos *-* lamento demorar tannto x_x es que de todas formas mi tiempo es limitado. Espero les guste este capítulo aunque :x ustedes mismos verán...
Te amo…

Te amo…

Te amo…

Esas dos palabras sonaban en la cabeza de Bill una y otra vez como un eco, un eco que le produjo temor, casi lo sentía irreal, como si Tom buscara usar la última carta bajo la manga y que él cayera en la trampa.

Apretó sus manos en la puerta y se puso muy frío aun viendo a los ojos de Tom quien no dejaba de mirarlo y quiso extender una mano para tocarlo, pero Bill retrocedió un poco y frunció el ceño.

—¿Y pretendes que te crea?

Tom pestañeó varias veces seguidas. Estaba confundido, se sentía como flotar, como si se iba a desvanecer en ese momento. No había pensado decirle esas palabras a Bill, ni siquiera había pensado en que alguna vez se lo diría a alguien, se suponía que él ni creía en eso y ahora lo había dicho sin más, como un impulso que necesitaba salir, decírselo de alguna forma todo lo que estaba aprisionado su pecho. Pero la mirada de Bill lo puso frío y nervioso, un nerviosismo que no recordaba haber sentido, era el rechazo.

Nunca antes un rechazo le había parecido importante… nunca sintió la necesidad de rogar a alguien, pedir perdón, enmendarse, suplicar, arrastrarse por alguien.

—Bill, por favor.

martes, 16 de julio de 2013

El Hada Azul - V

x_x se me borró este capítulo, es el cinco, espero poder modificar esto. Los quiero *-*
Algunos días habían pasado tan rápido, Tom se sentía demasiado bien, toda la tristeza y preocupación se había ido gradualmente mientras estaba junto a Bill. Al parecer había descubierto el primer amor, aún no sabía cómo había pasado, pero lo que sentía por Bill cada día crecía un poco más, se hacía intenso.

Lo mismo pasaba con Bill, su todo era Tom y estaba agradecido de la vida por permitirle ser lo que era, su hada azul, su hombre solo de él y para él.

Estaban en el bosque, era una mañana soleada y Bill podía dar algunos pasos ya sin ayuda. Se había acostumbrado a caer y que Tom lo socorriera. Después de tantas caídas y tropezones al fin podía caminar.

—Después de caminar, te toca correr… Sé que podrás hacerlo.

—Quiero intentarlo —Tom le tomaba de la mano y le soltó, Bill caminó un poco más rápido— ahh… quiero, pero creo que…

—Nada de peros, anda, avanza —se alejó de Bill un poco iniciando un nuevo juego—. A que no me atrapas —cada vez caminaba más rápido instando a Bill a ir por él. Así fue, el pelinegro avanzó casi trotando por la motivación de querer ir junto a Tom.

—No huyas —reía nervioso y se impulsó hacia delante pudiendo correr, llegando donde Tom y perdiendo el equilibrio cayó sobre el suelo lleno de hojas. Tom también cayó junto a él, ambos rieron—. Te tengo, Tom.

Le miraba a los ojos. Tom trataba de no aplastarlo, tenía todo su cuerpo sobre Bill, se irguió con la intención de levantarse, pero Bill cerró sus piernas atrapándole entre ellas. Hacía algo de fuerza y Tom vio positivo ejercitarlas de esa manera.

lunes, 15 de julio de 2013

El Hada Azul - VI

Hola a todos n_n lamento demorar con este fic, subiré dos por eso, espero les guste. Los quiero *-*
Su papá había ido al colegio, y no había escapatoria, se enteraría de la peor manera su gran error.

Toda su sangre se bajó. Sintió que era el fin. La cuchara que sostenía en una de sus manos terminó por caer sonoramente sobre el plato de cereales salpicando un poco de leche. Todos los presentes se percataron de ello y de su mirada perdida. Una mano de Bill se posó sobre sus jeans, haciendo presión en la pierna para que le mirase, y así viera que él estaba con él. Pero Tom no volteó a verlo. Se levantó de ahí y se agitó.

—¿Tom? —llamó Bianca— ¿Qué pasa cariño? 

—¿Le pasa algo? —su propia madre preguntó, ella casi no lo conocía bien— Tom, responde —le encaró ella y Tom simplemente salió de ahí.

Bill se puso en pie y le siguió algo nervioso. Tom quería escapar. Las señoras presentes se angustiaron un poco, mas Bianca podía ver el grave estado de angustia que Tom tenía.

Caminó hacia la puerta y cuando estuvo a punto de abrirla, ésta sola se abrió dando entrada a su papá, serio y con la mirada extraña, inmediatamente le tomó de un hombro empujándolo dentro de la casa.

—¡Déjenme solo! —gritó Jörg.

—Señor Kaulitz, por favor —suplicaba Bianca al ver que el señor estaba furioso. Al parecer Simone no entendía la gravedad del asunto.

—De seguro usted lo sabía Bianca, apañadora de semejante cosa, déjenme con mi hijo —pidió y todos los presentes se angustiaron.