martes, 17 de junio de 2014

Corazón - IV

Hola a todos *-*~ los que leen "Corazón" sabrán que es un fic un poco doloroso basado en las pocas cosas "reales" que salen a la luz, los que leen "Corazón" también sabrán que no es necesario leer desde el inicio el fic para entenderlo. Aquí les dejo otra secuela de esta serie de oneshot relacionados entre sí y con la promesa de una quinta secuela ya en camino.  

Me siento solo a pesar de que tengo muchas personas a mi alrededor y disposición.

Ninguno se asemeja un poco al noble de mi hermano Tom, nadie es como él y ni siquiera se le parecen. 

Alex me ha ayudado a un poco salir de mi caparazón. Me dijo que me estaba volviendo un amargado a temprana edad y tiene razón, a lo que más le temo es a envejecer. 

He estado con muchas personas últimamente y es que siento que necesito compañía. Estar sin Tom es algo que no soporto.

Aun vivimos juntos, pero hacemos cosas distintas, casi ni nos vemos en casa. Él sale mucho y sé que es con Ría. 

Si fueran otros tiempos, estoy seguro que saldríamos los tres. Lo hemos intentado un par de veces, pero la chica me parece un poco vulgar y simple. Tom detesta mis comentarios con respecto a ella, la defiende como a alguien importante y prefiero evitar las discusiones.

Tom olvidó que ella llegó a su vida solo para ser una pantalla, para fingir una relación ante la sociedad y dejar bien en claro que ninguno prefería a los hombres, pero al parecer él la prefirió a ella.

En parte tengo miedo de que ella se vuelva alguien más importante que yo, tengo tanto miedo que me pida separarnos. No sé qué sería de mí sin mi Tom.

Por otro lado, Alex me dice que es sano lo que estoy haciendo, tomando distancia de una relación que nunca debió ser. Él me entiende y me aconseja. Trato de seguir, de anteponerme ante esto, pero hay días en los cuales lo que más deseo es un abrazo de Tom, su atención, su afecto, pero cada vez está más distante…

El disco está casi listo, solo faltan algunos detalles. Georg y Gustav están cansados y tienen sus propios problemas en Alemania, sus familias, sus novias, ellos sí que son felices, están en la etapa de la vida en donde quieren vivir bien y Tokio Hotel pasó a segundo plano. Ese es todo un estrés para mí, yo no quiero perder mi fama, amo lo que hago y no me rendiré fácilmente. 

Tom viene a casa y me sonríe, pero oculta su brazo de mí y sospecho, algo me dice que se ha tatuado. Los tatuajes son marcas eternas de promesas, de significados profundos, él y yo sabemos eso y ahora se ha hecho uno sin mí. Me duele en el pecho la desilusión, pero como siempre, quiero evitar una discusión.

—Vamos, es hora —me dice refiriéndose para ir al estudio y comienza a hablarme de muchas cosas superficiales—… Georg me dice que no podrá venir, se le presentaron algunos asuntos así que grabará allá su parte. —Me mira con una sonrisa y yo suspiro… lo extraño, tantas semanas solo hablando cosas de trabajo. Él parece darse cuenta y se pone serio.

—No me dijiste que te tatuarías —digo señalando su brazo cubierto con una gasa.

—Ah… —sonríe otra vez—. Te lo mostraré cuando cicatrice. Vamos, nos hacemos tarde. —Y se adelanta, pasa de mí.

*

Tom se va sin decirme nada cuando nos tomamos los días libres por Semana Santa. Me siento solo y decido irme lejos de la ciudad a una finca hermosa donde nadie me moleste. Necesito reflexionar, pensar y tener nuevas fuerzas. 

Pongo frases románticas en mi página de internet, deseo con todo el corazón sea así mi sentir. No sirvo para estar solo.

Traje conmigo una persona, no diré su nombre, no es alguien importante, pronto se irá luego de pasar un tiempo juntos. Lo que más deseo es que Tom decida dejar lo que está haciendo y venga conmigo.

Le mando muchas indirectas a través del internet, pero ninguno hace efecto, él no vendrá… él está con sus amigos, divirtiéndose, él la pasa bien sin pensar en mí.

Termino ebrio sobre la hermosa cama del hotel con chimenea incluida y deseo tanto al menos una llamada suya que no llega…

Siempre he tendido y logrado todo lo que me he propuesto, pero ahora me siento tan incompleto. La vida lejos de Tom no es vida.

*

—Hey Bill —llama mi hermano luego de que regresamos a la rutina—. ¿No quieres salir? Comer algo, bailar… no sé, te noto estresado.

Estamos solos en la casa y ya está listo para salir. Se ha descuidado un poco… tiene la barba muy crecida y ya no presta atención por sus atuendos. Estoy casi seguro que es la influencia de esa mujer, de Ría, la novia de mi hermano. 

Acepto salir y me adentro en mi recámara. Decido alistarme un poco, no saldré así como estoy. Tom me ha invitado y lo vale. 

Está sonriente, se ve diferente… Entonces me doy cuenta que soy el único que no lo ha superado, ¿qué es lo que debo hacer? Me cuestiono, ¿será buscarme una novia o novio? Sé que nadie podría soportarme como lo hacía Tom. No quiero pensar en que todo se acabó y que debo dejarlo… aunque no estamos juntos, el simple hecho de estar a su lado me hace sentir bien. 

Él me sonríe cuando salgo a su auto y entro. Comienza hablarme de muchas cosas cotidianas, yo solo lo miro con una pequeña sonrisa… me gusta, a pesar que sé que está mal, que no está como antes, me sigue gustando y hace latir mi muerto corazón con sus pequeños chistes.

Se pone serio y me mira un poco incómodo. —Vamos a recogerla, ¿vale? —se refiere a Ría y yo me pongo serio, asintiendo. Ya sabía que ella también saldría con nosotros. Era hora de verla luego de varias semanas sin hacerlo. 

Ella sale de su casa, con un bolso y suspiro resignado cuando me percato que quiere subir al lado de Tom.

—Bill… —Tom me lo intenta decir, pero ya sé a qué se refiere. Me bajo para ir en los asientos posteriores y veo a Ría subir al lado de mi hermano quien le da un pequeño beso en sus labios.

Ella luce un poco diferente, más arreglada, me la quedo mirando un poco por el espejo retrovisor… se le nota enamorada de mi hermano y aunque ella sabe lo que pasó entre nosotros, siempre ha intentado llevarse bien conmigo.

Llegamos al lugar, fumamos, tomamos, la pasamos bien como de costumbre y algo me llama la atención en Ría. Ella tiene un tatuaje en el brazo y eso logra deprimirme mucho. Es como un anuncio oficial de que ya estoy fuera de la vida de Tom.

La noche se ve arruinada porque la prensa se enteró de nuestra salida y comenzaron a tomarnos muchas fotos. Trato de disimular mi malestar, pero casi no puedo.

Ría camina delante, orgullosa, no sé qué le pasa… ella quiere que la vean, de seguro se hartó de ser una novia criticada por su falta de clase, pero debo admitir que se ha puesto mejor. 

La noche se arruina y los tres discutimos en el auto. 

—¿Estás bien? —pregunta Tom sabiendo que me amarga la vida cuando las cámaras se meten donde no deberían. Lo miro y él interpreta mi mirada. Me sonríe y acelera.

—… cuando se cansarán, estoy harta que arruinen la noche, se supone que estamos en un barrio de estrellas, ni que fuéramos tan importantes —dice Ría y me contengo la rabia de escucharla hablar como si nosotros no fuésemos importantes.

—No somos simples modelos —le digo y Tom me hace callar mencionando mi nombre. 

—Disculpa Bill, no quise ofenderte —menciona Ría mirándome por el espejo retrovisor. 

—Somos Bill y Tom, eso basta para llamar la atención —quiero seguir aclarando—. Siempre fue así, debiste saberlo desde antes.

—Bill, basta. —me dice Tom.

—Ya me disculpé —aclara Ría y me cruzo de brazos.

La noche se arruinó más por saber que ella es importante para mi hermano que por los fotógrafos de hoy.

Llegamos a nuestra casa, de seguro ella se quedará con Tom. Veo toda su incomodidad, intenta explicarme algo, pero desaparezco al otro lado de la enorme mansión. Me voy con Pumba, lejos de Tom y su novia.

*

Es ya de madrugada y decido salir del cuarto. Me da una enorme curiosidad por saber de Tom, por buscarlo. ¿Ría estará? 

Me detengo en el pasillo porque escucho su voz. Ella está y parece discutir. Ría le está reclamando más atención.

—Te quiero Tom y lo sabes, pero ya empieza a cansarme todo esto…

—Cálmate, mujer, todo está bien.

—¡No lo está! No podemos tener una relación normal, ¿no entiendes? —escucho eso y el estómago me comienza a doler como si me lo hubieran golpeado—. Estoy aquí metida como si fuera la peste.

—Entiende, es un proceso… —dice Tom con cierto pesar—. Bill necesita tiempo.

—Bill, Bill, ¡todo es Bill! ¿Yo donde quedo? 

—¡No puedo separarme de Bill! —grita y yo prefiero apartarme de la puerta. Mis lágrimas amenazan con salir, me siento mal por haber escuchado la discusión. Ella sigue gritando, pero casi no oigo nada.

Me voy hacia el otro extremo de la mansión, pero siento que alguien me sigue en la oscuridad.

—Bill… —me dice y volteo a verlo. Salió de su habitación y me ha buscado—. Sé que oíste todo.

—Todo no, no te preocupes.

—Bill… —dice preocupado y se me acerca para abrazarme—. Siento que no puedo con todo esto, no quiero dañarte. Ella debe entender.

—¿Por qué me la mencionas? No quiero saber nada de ella. —Recibo su abrazo y cierro los ojos.

Mi Tom me abraza y casi retrocedo con él en mis brazos hasta que mi espalda choca contra la pared del pasillo que va a mi habitación. 

—Duerme conmigo —le digo. Sé que está cansado, lo oigo suspirar tantas veces, de seguro estuvo discutiendo desde que llegamos.

—No. —Me mira a los ojos. Lo veo tan demacrado, tan distinto al Tom que era antes… tan apagado.

—¿A qué le temes? Sé que quieres estar a mi lado, lo siento así —acaricio sus brazos y él suspira hondo deshaciéndose en esa caricia. Me extraña, estoy seguro.

—Bill, sabes que no podré hacerlo —me dice y sé que se refiere a sexo—. Si caigo todo volverá a ser lo de antes y no podemos.

—Tú no puedes, yo sí —digo seguro de mí mismo.

—No. Piensa, Bill, ¿de qué vale retroceder? Hemos conseguido mucho así. De todas formas, aunque fue dolorosa nuestra separación, fue beneficiosa. —Me dice mirándome a los ojos.

—No veo en qué sentido. —Me sonríe apenas y me jala de la mano a mi habitación. Le sigo emocionado, hacía tanto que no hablábamos de lo que nos pasaba.

Se sienta en mi cama y yo a su lado, aunque me recuesto y él me mira aun con su pequeña sonrisa.

—Mira todo lo que logramos… aprendimos a estar separados, algo que nunca creímos posible.

—Pero Tom, tú… tú estás distinto.

—También tú.

—Me refiero a que conmigo eras feliz. —Tom se pone serio y deja de verme.

—Supongo que sí —me dice despacio—. Creo que todo tiene sacrificios. Sacrificamos nuestra felicidad por tantas otras cosas más, quizá ahora podamos tener vidas normales y volver a encontrar la felicidad otra vez. —Tom siempre tan positivo, sacándole enseñanzas a todo, calmando mis miedos, mis ataques de pánico y de mal humor… siempre fue mi equilibrio.

—Con ella no serás feliz. Mírate, Tom —le digo y sé que él me entiende—. ¿Por qué estás con ella? ¿Por qué va enserio su relación? Creí que…

—La necesito.

—Creí que todo era parte de las recomendaciones para la imagen, lo sabes, Tom.

—Lo sé, pero ella sabe tanto, no puedo solo alejarme de alguien quien conoce nuestro Talón de Aquiles. Ella es parte ahora. —Lo miro serio y comprendo lo que me dice, quizá tiene razón.

—¿No me perdonarás nunca? —Le toco el tema otra vez. Él baja la cabeza.

—Ya no importa. 

—¿Aun me amas? —alza la vista y se me queda mirando por mucho rato. Ya nada es como antes, ya no puedo adivinar lo que está pensando… ya no somos uno solo, somos dos partes iguales, ahora somos dos mitades—. Yo sí —le confieso y él se enternece—. Aun te amo Tom, dudo poder dejar de amarte y olvidar todo lo que vivimos.

—No sé qué decirte.

—Solo di que me amas. —él baja la cabeza y luego gatea en mi cama directo hacia mí.

Estamos solos en la noche, apenas mi lámpara alumbra nuestros rostros. Él luce cansado, abatido, con la barba crecida y el cabello sin rastas, sin trenzas, amarrado en una coleta. Simple. Me sonríe y me da un pequeño beso en los labios.

—No sé qué sería de mí si dejara de amarte —me susurra—. Te apuesto y me muero. —Mi corazón late tan fuerte. Entonces, ¿por qué no podemos seguir como antes? ¿Por qué mierda todo tuvo que arruinarse así? ¿Acaso no puedo enmendar mi error?

—Arreglaré todo, aunque no pueda borrar el pasado, cambiaré el presente para estar contigo —suplico, le tomo de los hombros y lo miro a los ojos, deseo tanto que él quiera.

—Bill —dice serio—. Por favor, no retrocedamos todo lo que hemos avanzado. —y ahí está otra vez con esa frase. ¡Me decepciona! Él nota mi molestia y me abraza—. Perdóname, pero si los dos actuamos como dos emocionales, ¿qué va a ser después? Necesito protegerte de ti mismo, Bill. 

Nos separamos y quiero decirle tantas cosas, pero él me calla con un beso en mis labios. Cierro los ojos recordando a Tom. Quizá no podamos tener la relación perfecta como antes, o estar otra vez juntos, pero no me quejo en estos momentos, él me está besando y es todo lo que necesito para sentirme parte de él otra vez.

Sus besos son suaves, en mis labios, en mi rostro y cuello y luego bajan por mi cuerpo. Él se excita y toma el control. Presiento que me hará el amor y yo me mantengo callado esperando, no quiero que esto acabe. 

Su respiración se hace agitada y baja mis pantalones con fuerza. Gimo de la emoción.

—Te quiero en mí —apenas puedo decir.

—Shh… —me calla y veo que él solo quiere satisfacerme. 

Hacía tanto tiempo no sentía sus labios en mi piel, en lo más sensible de mi piel… su boca, su cavidad húmeda y su experta lengua. Tomo todo lo que puedo a mi paso, las sábanas, me aferro a ellas y llevo la cabeza hacia atrás, gimiendo, sintiendo a Tom succionar con fuerza, como a mí me gusta.

Siento que veo estrellas, todo se hace tan intenso… quisiera tomarlo, hacerle de todo, salvaje, fuerte, como los perros que éramos, montarlo y que me monte, no importa el orden, pero él no quiere… él solo quiere satisfacerme esta noche y se lo agradezco.

Termino con temblores en el cuerpo, él se ha tragado todo mi semen y me mira terminando de hacerlo, pasando su lengua por mi longitud. Él me mira y me sonríe. 

Tantos recuerdos vienen a mi mente… tantas veces juntos…

Me acaricia la mejilla, me besa los labios de forma suave y rápida.

—Duerme conmigo —pido aun estando agitado.

—No puedo. —Y lo veo irse, de manera lenta, pero al fin y al cabo, él necesita irse a su habitación.

Esa noche pude dormir un poco esperanzado en que quizá, en algún futuro, podíamos regresar al pasado perfecto del cual salimos.

*

Odio despertar con dolor de cabeza. 

Aún estoy desnudo sobre mi cama y me duele el cuerpo. No debería, pues Tom solo me dio sexo oral, pero aquí estoy, con una especie de resaca.

Pumba ladra cerca de mi cama, debo atenderlo, debo dar la cara al mundo y seguir con mi vida.

Mi celular está lleno de mensajes de personas… debo deshacerme de todos ellos, mis amantes, no quiero a nadie que no sea Tom.

Me doy una caliente y prolongada ducha y siento mi estómago rugir de hambre. Se me ocurre pedir tantas cosas por teléfono, a estas alturas cocinar no viene al caso. 

Veo el reloj, son casi las dos de la tarde, a las cinco debemos estar saliendo para el estudio y así empezar con nuestra vida nocturna de música.

Me seco el cabello y me pongo lo primero que veo en mi armario. Repetir ropa ya no es algo que me moleste. Alex tiene mucho que ver en mi cambio de estilo, ahora opto por uno más hispter y reciclado, como el de Alex, me siento cool y fresco así.

Pumba ladra y me persigue a todos lados, así que voy a nuestra hermosa cocina la cual casi nunca usamos y veo a Pumba correr hacia… hacia la mujer de cabello color infierno que está con una camiseta de Tom sin nada más que eso. Le veo las piernas bien cuidadas. Ría está cocinando algo y aun me da la espalda.

—¡Pumba! —la oigo gritar emocionada—. Ya va, ya va… —Mi Pumba le mueve la inexistente cola a ella y se mueve por su alrededor… la conoce—. En un momento, ya te dije, en un momento te doy un poco de esta comida. —Ella alimenta a mi perro.

—Él solo come galletas —digo y ella casi suelta la sartén que tiene en la mano.

—Buenos días —me dice seria—. Lo siento, yo solo quería alimentarlo, tiene hambre.

—Es mi perro —aclaro, serio y molesto. Ella no me quitará a Pumba.

—Repito, lo siento.

Avanzo hacia mi cocina y se me hace agua a la boca lo que hay en la mesa que tenemos. 

Huevos revueltos con pan casero.

—¿Desayunas? —me pregunta y la miro a los ojos. Ella ha puesto dos platos en la mesa y sé que desayunará con mi hermano—. Tom se está duchando.

—Lo sé.

—Bien. ¿Desayunas? Mejor dicho, ¿almuerzas?

Me quedo mirándola por unos segundos. ¿Qué hace ella acá? Aun no lo proceso. El hambre me traiciona, su comida huele tan bien y por la actividad de anoche me ha dado mucha hambre, así que asiento y busco donde sentarme. Ella me pone un plato de rica comida.

—¿Bebida caliente o fría? Hay zumo de naranja.

—Sí, eso está bien. —Ella me sonríe y le devuelvo la sonrisa.

Tom entra a la cocina comedor y se queda estático por un momento. De seguro no pensaba encontrarme. Ría le hace señas con la mano, ella ya está comiendo a mi lado y Tom obedece sentándose al frente de ella. 

Me mira, me sonríe y le devuelvo la sonrisa.

Estamos en silencio unos minutos. No sé si los tres sabemos a conciencia todo lo que está pasando, pero estoy seguro de que a todos nos incomoda, pero en el fondo sabemos que debe ser así.

—Está muy rico —dice Tom y ella se emociona.

—Sí, está delicioso —digo siendo sincero.

—Gracias. Bien, yo lavo y ustedes vayan al trabajo. 

Tom y yo nos miramos y reímos ante lo que dijo. —¿Cuál es el chiste? —reclama ella y nosotros nos reímos aún más—. No entiendo —dice con una sonrisa pidiendo explicación—. Vamos, díganme, ¿dije un chiste? —Y más risas hasta sentir lágrimas en los ojos.

Por más que Ría viva con nosotros, estoy seguro que jamás logrará entendernos completamente y mucho menos hacer feliz a Tom.

Mi corazón late acelerado de saber que, pese a todo, pese a que ella está aquí, vive con Tom, duerme con Tom; Tom me quiere a mí. Aún me quiere.

¿Comentarios? No sean fantasmas e_e gracias por leer *.* nos vemos en alguna otra secuela más. 

7 comentarios:

  1. Siento ser fantasma aveces...pero han habido las veces en las que no puedo comentar,mi comentario no se publica(espero esta si) .Por otro lado ,como todas las veces me encantó y es muy cierto aquello que dices Tom siempre amará a Bill,y es muy doloroso que estén separados :( -Shibe.

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  2. Dios! Tan real, tan cierto todo. Como decis, Tom siempre amará a Bill. Muy hermoso.

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  3. ¡wow! todo es tan real *-* todo suena tan real. Imaginas todo fácilmente. Da un poco de cosa no se... T_T me caga ria >.< pero aquí ando leyendo.

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  4. Es adictivo esto porque me pone mal, es demasiado realista y me abre un poco los ojos a como están las cosas ahora, pero no puedo dejar de leerlo :(( Muy buen trabajo, Pink :c *se larga a llorar*

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  5. Heme aquí sufriendo pero sin dejar de leer este fic que no puede faltar. Estoy muy entusiasmada porque lo sigas actualizando!

    Por que el amor es tan complicado???? Leo a Tom y lo entiendo y luego a Bill y sufro. La moraleja, nunca pierdas lo más valioso e importante de tu vida, por una noche de calentura :(

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  6. Gracias a cada uno por sus comentarios, creo que el tema de la relación Kaulitz en este tiempo es un poco doloroso u_u... Gracias por sus opiniones *-* las valoro mucho!!!

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  7. Lo reitero....A mi no me engañas: tú tienes un don, la videncia,,, al leer cada capi, se siente TAN VERÍDICO por jebus!!! D: Espero el próximo!!! Enhorabuena lo de tu continuidad laboral :) Besitos ♥

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